jueves, 11 de febrero de 2010

EL JARDIN DE NUESTRA MENTE.

Nuestra mente es un jardín, puede ser bello, fresco y estar rebozante de hermosas plantas y flores, nuestras ideas positivas. No podemos olvidarnos de él y permitir por negligencia y descuido que en él abunden las malezas, el desorden, la ruina,  nuestros pensamientos negativos que entran a cada momento sin darnos cuenta.
Para mantener nuestro jardín hermoso tenemos que trabajar a diario en él, para más tarde disfrutar de su belleza y  sus hermosos frutos. Es un trabajo contínuo y arduo al principio, luego todo es fácil y sencillo. Tenemos que aislarnos de la negatividad que nos rodea y permitirnos esos pensamientos hermosos que nos llevaran a la vida que queremos.
Debemos acompañar a estos pensamientos positivos con la emoción, la alegría,  la certeza y la fé de que ellos  son lo que anhelamos para que  puedan dar el salto  a nuestro subconsciente y cambiar nuestra vida realidad.